Con la presencia de BTS este miércoles, la Ciudad de México se consolida como una de las capitales mundiales del entretenimiento. Recibir a la banda más grande del planeta en Palacio Nacional coloca al Zócalo a la altura de escenarios icónicos como Times Square o Piccadilly Circus, donde la agrupación ha realizado eventos similares.
Este suceso abre la puerta a que más artistas de talle internacional consideren a México no solo para conciertos, sino para actos de vinculación cultural y social. La logística y la respuesta masiva del ARMY demuestran que el país está preparado para gestionar eventos de clase mundial con una infraestructura sólida y un público entregado.
Los ojos del mundo del K-pop están hoy sobre la CDMX. Medios de comunicación de Corea del Sur, Estados Unidos y Europa están cubriendo lo que sucede en Palacio Nacional, destacando la calidez del pueblo mexicano. Este es un hito que será recordado por años en la historia de los espectáculos en nuestro país.
A las 5:00 de la tarde, cuando el sol comience a bajar y las luces del Zócalo se enciendan, el grito de miles de personas le dirá a BTS que México es su hogar. Un final perfecto para una jornada que demuestra que, cuando se trata de música y juventud, no existen barreras imposibles de cruzar.