Enzene plantea convertir a México en hub regional para producir medicamentos biológicos
Ciudad de México.- México podría convertirse en un centro regional para la fabricación de medicamentos biológicos si logra atraer nuevas capacidades de producción farmacéutica, planteó Enzene Biosciences al presentar en la capital su tecnología de manufactura continua NeX™, con la que busca reducir costos, acortar los tiempos de instalación de plantas y disminuir la dependencia de importaciones.
Durante el panel “Hecho en México: Un Camino de Innovación hacia Biológicos Asequibles”, la empresa expuso ante representantes de la industria, academia y sector público un modelo que, de acuerdo con sus estimaciones, permitiría producir medicamentos biológicos con costos entre 40% y 80% menores frente a esquemas tradicionales.
La apuesta está enfocada en una categoría de medicamentos utilizada en tratamientos contra enfermedades como cáncer de mama, degeneración macular, artritis reumatoide y osteoporosis, cuyo desarrollo y fabricación requieren procesos especializados y una infraestructura de alta complejidad.
Uno de los principales argumentos de Enzene es el tiempo de instalación. Mientras una planta convencional puede tardar entre cinco y siete años en construirse, la compañía sostiene que una instalación basada en su tecnología NeX™ podría comenzar operaciones en alrededor de 30 meses.
El modelo también modifica la forma de producción. En lugar de trabajar mediante procesos por lotes, la manufactura continua permite mantener la producción de manera ininterrumpida, con una infraestructura más compacta. Según los datos presentados por la empresa, el rendimiento podría ser aproximadamente 10 veces superior al de una planta convencional.
A la reducción de costos y tiempos se suma la posibilidad de generar capacidad para abastecer mercados fuera de México. Enzene calcula que una operación instalada en el país tendría un alcance potencial de más de 600 millones de personas en América Latina, con lo que México podría pasar de ser principalmente un mercado consumidor a participar también en la fabricación y distribución regional de estos medicamentos.
La propuesta contempla además capacitación de personal, transferencia de conocimiento tecnológico, diseño y construcción de las instalaciones y acompañamiento para cumplir con los requerimientos regulatorios nacionales, bajo estándares alineados con Estados Unidos y Europa.
La empresa también destacó las condiciones que ofrece la Ciudad de México para desarrollar este tipo de industria, debido a la concentración de instituciones de salud, autoridades regulatorias, centros de investigación y universidades como la UNAM y el CINVESTAV.
Enzene cuenta con operaciones de investigación y manufactura en Pune, India, y con una planta en Nueva Jersey, Estados Unidos, que comenzó operaciones en 2025. La compañía señala que ha colocado siete medicamentos biosimilares en el mercado indio en un periodo de tres años.
El proyecto presentado en México, sin embargo, representa por ahora una propuesta de expansión y no una planta que ya se encuentre en operación en el país. Su eventual desarrollo dependerá de la inversión, las condiciones regulatorias y la capacidad de articular a la industria farmacéutica con las instituciones públicas y académicas.
De concretarse, el desafío no sería únicamente fabricar más medicamentos en territorio nacional, sino desarrollar una cadena capaz de producir biológicos a escala, competir en costos y abastecer tanto al mercado mexicano como a otros países de la región.