Brugada llama desde Nueva York a crear coalición mundial por vivienda asequible
La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, llamó desde Nueva York a construir una coalición internacional para garantizar vivienda asequible y evitar que el encarecimiento inmobiliario expulse a las comunidades de los barrios donde han vivido.
Durante la Conferencia U20: Vivienda, asequibilidad y el derecho, que reunió a representantes de más de 30 ciudades, la mandataria presentó las políticas de la capital mexicana para enfrentar el déficit habitacional, regular el mercado inmobiliario y proteger el arraigo comunitario.
“Sin vivienda, no hay paz”, afirmó Brugada, quien recordó que desde hace casi cuatro décadas participa en movimientos relacionados con el derecho a un hogar.
Ante representantes de ciudades de distintas regiones, sostuvo que atender la crisis habitacional no implica únicamente construir nuevos inmuebles, sino también evitar el desplazamiento de habitantes por el aumento de precios y la especulación.
“Construir sin expulsar, renovar sin desplazar y regular para garantizar derechos”, planteó como parte del modelo que impulsa su administración.
La estrategia capitalina se basa en tres líneas principales: producción de vivienda social, regulación del mercado inmobiliario y participación de las comunidades en los proyectos habitacionales.
Brugada informó que entre 2018 y 2025 casi medio millón de personas salieron de la pobreza de vivienda en la Ciudad de México. Para 2030, el gobierno capitalino estableció una meta de 200 mil acciones, entre nuevas construcciones y mejoramientos.
Como parte de este esquema, se otorgan créditos a familias trabajadoras con pagos que, de acuerdo con lo expuesto por la mandataria, no deben representar más de 20 por ciento de sus ingresos. También señaló que las viviendas sociales pueden alcanzar precios hasta tres veces menores que los del mercado.
Para ampliar la disponibilidad de suelo, la administración capitalina adquirió 250 mil metros cuadrados durante los últimos dos años y este año puso en marcha una empresa pública de construcción de vivienda.
El programa también contempla intervenir en inmuebles existentes. Brugada indicó que durante este año se prevé mejorar y transformar 40 mil viviendas, particularmente aquellas que requieren ampliaciones, renovaciones o adecuaciones para elevar sus condiciones de habitabilidad.
La política incorpora además criterios de sustentabilidad y servicios de cuidado en los nuevos desarrollos. Entre las medidas mencionadas están sistemas de captación de agua de lluvia, calentadores solares y huertos urbanos, así como espacios para atender a niñas y niños, personas mayores y personas con discapacidad.
Uno de los principales frentes planteados por la mandataria es la protección de quienes rentan una vivienda. Informó que su gobierno trabaja en una propuesta de ley para que los alquileres no aumenten por encima de la inflación, además de una iniciativa de reforma constitucional para reconocer el derecho al arraigo comunitario.
La propuesta incluye también una defensa pública para personas inquilinas y mecanismos destinados a evitar que los procesos de desalojo deriven en situaciones de calle.
Brugada sostuvo que enfrentar la crisis habitacional requiere combinar mayor producción de vivienda social con regulación del mercado y protección de las comunidades frente a los procesos de desplazamiento.
La Ciudad de México será sede del Foro Urbano Mundial en 2028, por lo que la jefa de Gobierno invitó a las ciudades participantes a mantener el intercambio de experiencias y avanzar hacia acuerdos internacionales en materia de vivienda y desarrollo urbano.